Tu swing
Grábate el swing y la app te lo lee
Le das a grabar, pegas un golpe y en unos segundos tienes tu swing partido en los seis momentos que importan, con los ángulos medidos y un consejo. Sin sensores, sin trípode y sin mandarle el vídeo a nadie.
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Grabas con el móvil y ya está
Una guía te dice dónde poner el móvil: de frente o desde detrás, que son las dos vistas con las que se puede medir bien. Apoyado en la bolsa vale.
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Encuentra el golpe por el sonido
Lo primero que hace es escuchar: busca el impacto en la pista de audio, que lo clava al milisegundo. Con eso recorta los segundos que rodean el golpe, así que los swings de práctica y el paseo hasta la bola se tiran solos y el análisis va rápido.
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Los seis momentos del swing
Colocación, salida, arriba, bajando, impacto y final. Las seis fotos puestas en fila, con el cuerpo dibujado encima, para verlas de un vistazo y compararlas con las de la semana pasada.
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Los chequeos, y solo los que se pueden medir
Flexión de rodilla, pérdida de postura, inclinación arriba, caderas quietas, cabeza quieta, camino de las manos, caderas en el impacto, tempo y el equilibrio del final. Cada uno con su consejo.
- Ningún vídeo da todos los chequeos, y la app no lo disimula: si desde esa vista un ángulo no se puede medir bien, no se inventa un número, se dice.
- Las fórmulas están contrastadas contra una tesis de máster del KTH de Estocolmo que midió el error de cada una. Lo que tiene mucho error no se enseña como número.
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El vídeo no sale de tu móvil
Todo el análisis corre dentro de la propia app: no hay ningún servidor al que se suba el vídeo. Lo único que viaja, y solo si tú guardas, son los números.
Y de ahí al entrenamiento: lo que salga torcido en el swing se trabaja con los ejercicios de la rutina.